domingo, 6 de junio de 2010

Análisis de objetos: El espejo

Hay objetos que reflejan la luz. Los objetos pueden reflejar la luz en forma difusa (en cuyo caso no se ven imágenes reflejadas) o en forma especular, de modo que se pueden ver imágenes reflejadas. Estos objetos se llaman espejos. Hay muchos tipos y calidades de espejos.

Una primera clasificación distingue los espejos dependiendo de la forma de su superficie reflectante. Así hay espejos planos y curvos.

Los espejos planos son los más simples. En ellos, un haz de rayos de luz paralelos puede cambiar de dirección completamente como conjunto y continuar siendo un haz de rayos paralelos, pudiendo producir así una imagen virtual de un objeto con el mismo tamaño y forma que el real. Sin embargo, la imagen resulta derecha, pero invertida en el eje vertical.

Existen también espejos cóncavos y espejos convexos. Cuando un espejo es cóncavo y la curva es una parábola, si un rayo incide paralelo al eje del espejo, se refleja pasando por el foco (que es la mitad del centro óptico de la esfera a la que pertenece el espejo), y si incide pasando por el foco, se refleja paralelo al eje principal.

La forma del espejo también puede ser de diversas maneras: los mas comunes son rectangulares, pero no hay redondos y ovalados. También los tamaños son diversos, depende el uso que se les de, si son de mano son generalmente chicos para llevar en la cartera por ejemplo, y si son para colgar en la pared, pueden ser medianos para el baño en donde solo se ve la cara o de los hombros para arribe. Si son para poder colgar en la pared y poder ver todo el cuerpo generalmente son rectangulares de aproximadamente 1,5 x 0,50 mt.

La función del espejo puede ser muy simple: reflejar nuestra imagen para ver cómo nos vemos, si estamos peinados, si nos queda bien la ropa que vestimos. Pero el espejo puede cumplir otras funciones, por ejemplo, el de ampliar un ambiente dejándolo ilusoriamente mas grande de lo que es o reflejando una o mas imágenes propiciando mayor profundidad. También le sirven al conductor de un auto para saber que sucede atrás y a los costados, lugares a los cuales los ojos humanos por si solos no pueden acceder dentro de un vehículo.

El valor económico del espejo puede ser ampliamente variado, desde un pequeño espejo de mano y marco de plástico a solo $9, hasta medianos o grandes espejos de pared con marco de plata trabajados a $770 o más. A la hora de elegir un espejo se debe tener en cuenta la utilidad para lo que se necesita, el costo económico que se puede afrontar, la estética del lugar donde se va a colocar, etc.

Mitos

El espejo ocupa un lugar importante en la mitología y las supersticiones de muchos pueblos. La imagen que en él se refleja se identifica a menudo con el alma o espíritu de la persona: de ahí por ejemplo que los vampiros, cuerpos sin alma, no se reflejen en él. Cuando un moribundo está a punto de dejar este mundo, es común que se cubran los espejos, por temor a que el alma del agonizante quede encerrada en ellos.

El espejo se concibe, así, como ventana al mundo de los espíritus. La leyenda urbana de Verónica aprovecha ejemplarmente esta visión. Viceversa, el mundo de los espíritus tiende a imaginarse como una contrapartida especular del de los vivos. Lewis Carroll desarrolla magistralmente la idea del espejo como entrada a un mundo inverso en la segunda parte de las aventuras de Alicia.

El espejo es también objeto frecuente de consulta: se le juzga capaz de mostrar sucesos y objetos distantes en el tiempo o el espacio. En el cuento de Blancanieves, el espejo tiene la facultad de hablar y responde a las preguntas que le formula la madrastra. J. R. R. Tolkien retoma con su célebre «espejo de Galadriel» la tradición del espejo capaz de mostrar el futuro. En la novela Harry Potter y la piedra filosofal, de J. K. Rowling, aparece el espejo de Oesed (Deseo leído a la inversa), que no refleja la imagen de quien lo contempla, sino sus deseos más profundos.

También es notable el Espejo de la Sabiduría (en el que se refleja "todas las cosas del cielo y de la tierra excepto el rostro de quien se mira en él"), descrito por Oscar Wilde en el cuento "El pescador y su alma".

Historia

Los espejos como utensilios de tocador y objeto manual fueron muy usados en las civilizaciones egipcia, griega, etrusca y romana. Se elaboraban generalmente de cobre, plata o bronce. Tenían forma de placa redonda u oval, decorada ordinariamente con grabados o relieves mitológicos en el reverso (los romanos carecen de grabados, pero no de relieves) y con mango tallado de ellos. En el siglo XIII se inventó la fabricación de los de vidrio y de cristal de roca sobre lámina metálica (o con amalgama de plomo o estaño que son los espejos azogados), sin dejar por esto de construirse los de sólo metal hasta el siglo XVIII.

El espejo, como mueble de habitación, empieza con el siglo XVI, pues aunque durante los dos siglos anteriores se citan algunos ejemplares históricos apenas era conocido y su uso era poco corriente. En dicho siglo, se presenta con marco elegante y pie artístico y ocupa lugar distinguido en el salón como objeto movible y de dimensiones reducidas. Hacia fines del siglo XVII las fábricas venecianas logran construir espejos de gran tamaño y desde entonces sirven como objetos singularmente decorativos en los salones, en los que ocupan un lugar destacado.

Los espejos modernos consisten de una delgada capa de plata o aluminio depositado sobre una plancha de vidrio, la cual protege el metal y hace al espejo más duradero.

Para ver el power point que presentamos en clase, haga click aquí:

http://www.slideshare.net/verofigue2001/espejos-4424061





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